Numero 2
Iba por su mundo sabiendose un conquistador. Sin saber que habia nacido sólo 10 meses atras. Sabiendo que los sonidos que brotan cuando pronunciamos "Vicente" referian a él. ÉL, con mayúsculas, se sabia (y quiero creer se sabe) valioso, indespensable, único, amado, amadísimo, aun a la distancia. Recorria toda la casa con paso firme como si el territorio le pertenciera. Arrastraba su oso y sus atuos de un rincón a otro, acomodaba los objetos de la mesa ratona a us antojo. No habia temor alguno en su transitar. Por fin me entregaron el espejo luego de casi un mes de discusión. Lo trajeron y lo colgué en una pared del living para favorecer la luz que enrtaba por la única ventana del salon. Como todos los dias de la última semana, Vicente habia carado un camion grande con todos sus autitos y se aprestaba a estacionarlos en la cocina. En su camino pasó al lado del espejo y se sobresaltó con su imagen. Soltó la soga del camion y se refugió tras la mesa ratona. De a poco se tran...